Con el objeto tener una buena digestión, debemos comer despacio, nunca deprisa, ensalivar completamente los alimentos ingeridos, masticar calmada y completamente lo que se lleve a la boca, y deglutir con tranquilidad.

Todo alimento natural ensalivado completamente, bien masticado será digerido bien. Se debe considerar que el alimento bien masticado en la boca va medio digerido al estomago. Un ejemplo de lo ventajoso que resulta ensalivar bien los alimentos lo encontramos al masticar un platano o banana, pues cuanto más lo ensalivamos mejor gusto le encontramos. Este fenómeno se explica porque el fermento de la salivallamado “tialina” transforma la fécula en azúcar. No sucede lo mismo cuando empleamos una licuadora, ya que con ella burlamos la ensalivación y masticacion, y conseguimos un jugo que al beberlo rapidamente nos puede resultar pesado para el estomago.

Debemos masticar y ensalivar bien los alimentos.