Las almejas contienen uno de los niveles más bajos de grasa de todos los mariscos, concretamente entre el 0,5 y el 2% de su composición, aportando además 47 calorías por cada 100 gramos de porción comestible.

Las vitaminas que están presentes en las almejas principalmente son la B3 o naicina y A. La primera favorece el aprovechamiento de los nutrientes energéticos en el organismo, a la vez que regula procesos como la formación de glóbulos rojos, producción de hormonas sexuales y síntesis de material genético. La vitamina A, dentro de las consideradas liposolubles, interviene en la generación y mantenimiento de mucosas, piel y sistema óseo.

Entre los minerales destaca la presencia de fósforo, cuadruplicando los niveles de hierro, magnesio o potasio. Este mineral se encuentra directamente relacionado con huesos y dientes, participando también en los sistemas nervioso y muscular.