Año tras año, cada Noche vieja, nos sentamos delante de la televisión y nos tomamos las uvas. Doce uvas en unos 36 segundos. Es una tradición muy española, y las discusiones suelen ser por ver con que canal vemos las campanadas, en la tradicional TVE o en alguno de los canales más nuevos. Lo que no se suele preguntar nadie en esos momentos es de donde sale tan curiosa tradición.

Debemos remontarnos a 1909. Unas buenas cosechas de uva ese otoño produjeron un exceso, y en la celebración de noche vieja en la Puerta del Sol se repartieron racimos de manera gratuita. Lo que no está claro es de que manera surgió la actual tradición de las 12 uvas, pero lo más probable es que uno le diría a otro: “¿a que no te comes una uva por cada campanada?”. El resultado: cuarenta y seis millones de personas se sientan cada noche vieja delante del televisor e intenta tomarse las uvas para empezar el año con buen pie.