Hoy les hablaremos de otra tradición milenaria que con el paso de los años se ha ido transformando, hasta llegar a ser la que hoy en día conocemos, se trata del Roscón de Reyes, ese delicioso dulce redondo que puede ser relleno o no y que contiene figuritas en su interior.

Su origen, data de los tiempos del Imperio Romano, por aquel entonces se trataba de una torta dulce a base de higos, almendra y miel, que era repartida entre la gente más pobre y los sirvientes. Este dulce, al igual que nuestro Roscón de Reyes actual, portaba en su interior un haba, que quien la encontraba era tratado como un rey durante ese día.

Ya hacia el siglo tercero después de Cristo, la tradición llego a Francia y España, de un modo más cristianizado, en donde la persona que encontraba el haba, le hacían cantidad de regalos. En España, por el contrario, se escondía una figurita y el haba, siendo coronado por un día el que encontraba la figura, y quien se encontrara el haba, pagaba el roscón.

Actualmente es entre los días 5 y 6 que este delicioso manjar, el Roscón de Reyes, es degustado en todas las casas españolas, siendo algunos rellenos de nata, trufa, cabello de ángel o mazapán, pero eso sí, todos decorados con magnificas frutas confitadas, simulando las gemas y rubíes de la corona real. Se prepara a base de levadura, harina, huevos, leche, azúcar, agua, mantequilla y sal, en cuanto a la decoración, como mencionamos antes, se hace con frutas confitadas normalmente, pudiéndole añadir azúcar glas o almendras fileteadas.

No dejen de continuar con la tradición del Roscón de Reyes, recordando leer el poema que normalmente añaden con el fantástico dulce, en él explica con claridad quien será coronado y quien pagará.

Fuente : lagastroteca